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Pleitesía: muestra reverente de acatamiento de algo o sumisión a alguien. (Diccionario de la Real Academia Española 2019)

El patético correlato local del papelón nacional por las denominadas “Vacunas Vip” sirvió para poner en evidencia la pleitesía que algunos rinden a quien parece ser la autoridad máxima del oficialismo local.

A poco de confirmado el dato definitivo de que la senadora Nidia Moirano había sido inoculada con la ansiada dosis, no sólo se acalló cualquier tipo de pregunta al respecto, sino que surgieron respuestas “espontáneas” de parte de varios que en realidad deberían haber formulado interrogantes. Aunque sea para guardar las formas y no ser tan obvios.

Curioso caso en que noticia e intento de justificación se presentaron al unísono y con el poco disimulado propósito no tanto de informar tanto como si tranquilizar a la implicada, “no sea cosa que…”

Horas antes de lo que fue un auténtico tiro en el pie que dejó al desnudo, entre muchas cosas, las inconexiones dentro del “team Cambiemos”, el intendente Gay había hecho en el Concejo Deliberante el numerito de blandir una carpeta ante los 24 concejales y vía YouTube, para decir “acá están nuestras declaraciones juradas”; y habló de la necesidad de la “transparencia como mejor camino para la credibilidad”; de lo “inadmisible” que funcionarios, familiares o militantes usaran privilegios por encima de los estipulado.

“Envié mi declaración jurada aclarando que no había sido vacunado y hoy traigo el total de las declaraciones del resto de nuestro equipo”.

Pregunta, si de ser transparentes se trataba: ¿no correspondía haber dicho entonces que la jefa política del intendente sí estaba vacunada y dar ahí mismo las explicaciones del caso?

Nadie hizo esta pregunta. Por el contrario, la noticia que se conoció por una bomba en twitter arrojada por el inefable Aníbal Fernández se publicó ya con un descargo incluido, cuya única efectividad residió en haberse blindado para cualquier tipo de repreguntas al respecto.

Porque como indica el sentido común, si la senadora tenía todos los papeles en regla para recibir la vacuna, debería haberlo anunciado en el mismo momento en que hizo público su proyecto para conocer la lista de vacunados.

Y así se dividieron las aguas, entre quienes no observaron irregularidades y quienes empezaron a dudar. Por supuesto, el segundo grupo fue minoritario.

¿Ignorancia o cinismo?

Alcanza con andar por la calle o saber cómo saltearse la trampa de los algoritmos para tener un panorama no sesgado y a gusto del consumidor de lo que se dice en las redes sociales, para comprobar que la noticia de su vacunación, le costó a la consideración por la senadora Moirano bastante más que lo reflejado por los medios subsidiados por dineros municipales.

La pregunta es si cuando se lanzaron a la aventura de levantar el dedo acusador para ver si cazaban algún pez gordo del  “kirchnerismo/camporismo”, los peones que la emprendieron, desconocían el detalle de que la “reina madre” a la que todos temen y tributan también estaba “pegada” con el mismo tema que les hacía rasgarse las vestiduras.

¿O tal vez creyeron que teniendo tan “cerradito” el tema con los medios locales, nunca se sabría, pero se les terminó saliendo de cálculo el misil de Aníbal Fernández, quien guarda en su memoria el dato de que Bahía Blanca es una de las ciudades donde peor le fue en su frustrado intento por llegar a la gobernación bonaerense en 2015?

Eso sí, para que nadie se sienta a salvo, hay que decir que del otro lado del río, la respuesta ante la encerrona (comparada como un escupitajo hacia arriba) tampoco fue demasiado lúcida que digamos…

Es que nadie del peronismo local se animaba a poner las manos en el fuego porque no hubiera algún “compañero” involucrado en algo “complicado de explicar”. Esa es la verdad y ya es toda una definición sobre un partido que tiene que cada 17 de octubre celebra el llamado “Día de la Lealtad”.

Que las concejales Gisela Ghigliani y Paula Echeverría al mismo tiempo son médicas, pareciera más sencillo de sostener que la imagen de la senadora Moirano cambiando pañales o rociando con lejía la galería del Hogar del Anciano, en el que “no trabaja”, sino que “lo preside” en el ejercicio de una “actividad privada”.

De hecho no faltó quien se entusiasme con la posibilidad de que el hecho de la vacunación pueda servir para iluminar la real naturaleza de esta tradicional residencia que tiene, por un lado, una veta humanitaria al brindar cobijo a adultos mayores sin familia y por el otro, es una empresa del rubro geriátrico que recibe pagos mensuales como cualquier otra.

El PAMI en el ojo de la tormenta

Hasta ayer lunes 8, todo parecía indicar, que el pase de facturas más grande podría producirse en derredor del PAMI bahiense, un territorio en el que todavía conviven y se han venido pasando el mando desde 2006, pero siempre cuidándose de que nunca la sangre llegase al río, tanto soldados de Federico Susbielles como de Santiago Nardelli, otrora “socios” en tiempos del nacimiento del ARI (2003) y de la escisión de Graciela Ocaña, cuando esta saltó al kirchnerismo en 2005 y fue nombrada por Néstor Kirchner al frente la obra social de los jubilados.

Con voz belgraniana, uno de los ediles oficialistas que hizo punta en este tema y para instalar la sospecha, habló casi en cadena por medios que ofician de eficientes “wines derechos” dedicados a tirar centros precisos y constantes, aseguró no ante un micrófono pero sí en pasillos y mesas que suele frecuentar, sin preocuparse mucho por si era escuchado y hasta con ganas de que su comentario llegase a determinado destino, “que en la Muni sabemos con certeza que el dato para tratar de ensuciar a Nidia salió desde adentro del PAMI bahiense”.

Entre quienes pudieron oírlo la semana pasada, la aseveración les vino a la memoria cuando, hace unas horas, y de manera un tanto extraña (para ser generosos) el kirchnerismo bahiense, capituló en masa ante la presión y entregó en la secretaría del HCD, las declaraciones juradas, no sólo de los once concejales (hay dos vacunadas) sino también de los legisladores Marcelo Feliú, Ayelén Duran y Gabriel Godoy, así como funcionarios nacionales y provinciales.

Entre los primeros de estos últimos, es decir quienes revistan en organismos nacionales, destaca por su extensión y azaroso devenir cronológico, el intento de “explicación” de la actual titular del PAMI, la médica Paola Buedo, quien, para envidia de decenas de miles de personas que esperan desde diciembre la noticia, se inscribió y recibió el turno para recibir su dosis en un mismo día, entre otras “singularidades”.

Sin embargo,  la cosa no había vuelto a tomar la temperatura que se presumía, cuando otra noticia tapó la de la vacunación de la delegada: su renuncia y exilio a Polonia.

¿Casualidad o causalidad? Tampoco pareciera haber demasiada voluntad por establecerlo. Quizás para no tener que ahondar en cuestiones demasiado incómodas, a uno y otro lado de la supuesta grieta local.

Es que los ciudadanos de a pie, a uno y otro lado de las ideologías, ya parecen haber dado su veredicto contundente sobre este asunto, más allá de las pleitesías de quienes se rindieron ante la evidencia de que para un medio, la recaudación es más importante que la audiencia.

Con todo derecho, los más (los “muchos más”, mejor dichos) son quienes no se tragan ninguna explicación y sienten una profunda repulsión por toda una situación

No digieren, ni la actitud de un espacio que sale a “cazar vacunados VIP sin tener en cuenta que su principal referente, fundadora, mecenas y matriarca, perfectamente podría ser considerada como tal, ni la meandrosa actuación del otro bando el cual, compelido y acorralado a juramentar que no tiene nada que esconder, tarda una semana en hacerlo y por las dudas, no es que lo publica a viva voz si no en el más completo e inquietante silencio.

Para terminar con aquello que motiva estas líneas, no estaría mal que tomen nota de esta realidad quienes compran y venden el servicio de pleitesía en la que equivocada creencia de que su comercio incluye el pensamiento de la opinión pública.

Porque está visto que no es así. Aunque se pongan títulos dando cuenta de que el tema está “cerrado” y las preguntas se formulen en distintos tonos y enfoques, de acuerdo a la jerarquía de anunciante o del grupo político al que pueda pertenecer la persona cuestionada.

Usuario de Solo Local

4 Replies to “Pleitesía”

  1. Excelente Sandra!!! Había que decirlo y lo dijiste. Cada palabra es necesaria. Harta de que nos tomen por idiotas, con su cerrojo mediático .

  2. Boero salía a vacunar¡¡ Conformaba el equipo de vacunación por ende tiene la obligación de vacunarse¡¡Porque el contacto con adultos mayores internados en geriátricos sin estar vacunados es peligro de transmisión del covid19. Es necesario que todos los equipos de salud estén vacunados ya que están en contacto directo y continuó con personas adultas mayores, grupo que tiene el mayor riesgo¡¡

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