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Por casi 30 años, los vecinos de Bahía Blanca venimos soportando carencias en materia de suministro de agua potable. Primero fue presión baja, que afectaba a varios barrios periféricos; después fue el agua sucia y maloliente y más recientemente la ausencia total de todo líquido que salga de la canilla.

El 8 de diciembre pasado, luego de varias semanas en las que cientos de familias quedaron a la deriva, se creó un grupo en Facebook, denominado Agua para Bahía Blanca, que ya suma 7.000 miembros. 

En él se exponen los padecimientos que soportan los vecinos, algunos de los cuales se reunieron con el intendente Héctor Gay en las últimas horas. La mejor respuesta que dió el jefe comunal es disponer de dos camiones cisterna para asistir a los sectores más vulnerables. Mostrar un diagnóstico técnico, explicar documentalmente el por qué de la situación, tomar acciones ante la empresa y la gobernación… de eso, nada. 

La orfandad de liderazgo es evidente. No hay actores ni políticos ni sociales que hayan tomado a este problema como bandera. Así las cosas, el usuario es rehén de un sistema perverso, que le asegura la provisión de líquido a las plantas industriales pero no se lo garantiza ni siquiera a los grupos más desprotegidos. 

Hay una creencia generalizada de que el Polo Petroquímico solo usa agua cruda: no es cierto. Las industrias (además del agua cruda que se provee mediante un acueducto -mal realizado- en la década del 90) reciben agua potable y no hemos tenido noticias de cortes que hayan afectado su producción. Es más, en 2009, ABSA reconoció la existencia del “Anexo O”, tal como publicamos en Solo Local en noviembre de ese año. Durante la gobernación de Eduardo Duhalde, en 1999,  se le otorgó la prioridad del agua del Dique Paso Piedras a las empresas del Polo por sobre las necesidades de la población; es un documento que se mantuvo en secreto por 10 años y que revelamos por aquel entonces.

Ninguna solución será en el corto plazo. Para la provisión dependemos de las lluvias, eso por un lado. Por el otro, el acueducto que provee agua desde el Dique, ya superó su vida útil. No hay información sobre el estado del acueducto industrial que se construyó en la década del 90 para proveer agua industrial a las empresas del Polo. Según varios estudios publicados, se caracteriza por no poder regular eficientemente su caudal para adaptarlo a las necesidades fluctuantes del complejo, con lo cual, el agua no utilizada se ha derivado directamente al estuario. La red de distribución es obsoleta. No hay un mapa de situación con relación a los puntos más críticos de la res. 

Este panorama no es nuevo. Ya se conocía hace por lo menos dos décadas. Ningún gobierno avanzó en soluciones de fondo y todas las promesas cayeron en saco roto.

Nada ha cambiado en más de 20 años. 

Hace cuatro años, a pocos meses de asumir como intendente de la ciudad, Héctor Gay aseguró  que “en de 4 años estará solucionada toda la problemática del agua en Bahía Blanca”. Su expresión fue en línea con lo prometido por el entonces presidente de la Nación, Mauricio Macri y con la ex gobernadora María Eugenia Vidal. Las fichas estaban puestas en el acueducto del Río Colorado, una obra que se licitó pero que quedó en la nada por orden de Vidal. Sin embargo, el tema de la provisión no era el único. Quedaba pendiente el tema de la distribución, de la cual nada se dijo.
También cabe recordar que en 2017 la gobernación disolvió el Organismo de Control del Agua. El otro gran desacierto de su gestión fue dejar de facturar por consumo, y hacerlo por valuación inmobiliaria. Una medida que benefició a los que más consumen.

Familias enteras con bebés y ancianos, deben deambular por hogares vecinos para darse una ducha, cargar baldes por mucha distancia y esperar pacientemente por el aguatero, como si estuviéramos en la época colonial. 

Debería darles vergüenza. 

Fuentes fotos

https://www.thenewsminute.com/sites/default/files/styles/news_detail/public/Tap_water_scarcity_pixabay.jpg?itok=T7H2Fixx

https://www.facebook.com/groups/443965386615331/

Sandra Crucianelli

2 Replies to “Sin agua y sin liderazgos”

  1. Sandra no es qué simplemente no se avanzó con la obra sinó que desapareció la plata del préstamo! En Bahía negociaron y conformaron al intendente con obras de repavimentación que tampoco se cumplieron! Una de las calles que recuerdo era Darregueira desde av. Colon hasta Undiano!

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