Site Loader
San-Gabriel1
San-Gabriel1(Notas de Usuarios) – El 1° de enero de 2008 las por entonces modernísimas unidades de Plaza comenzaban su breve historia por las calles de Bahía Blanca. ¿El contexto? Existían 7 empresas bahienses prestadoras del servicio que advertían la necesidad de aumentar el boleto que en ese momento era de $1,35. La municipalidad lo consideró inadmisible sólo hasta unos meses después donde ya con el Grupo Plaza operando en la ciudad concedió aumentos en forma reiterada. Si bien se realizó un pliego licitatorio (que fue incumplido hasta el hartazgo), cuatro años y medio después, la descomunal seguidilla de improvisaciones y parches sobre el sistema arrojaron un resultado inobjetable, el fracaso rotundo. Este domingo, 22 de julio de 2012, el mismo gobierno municipal que trajo al Grupo Cirigliano le dijo por fin adiós a los colectivos rojos, haciendo recaer la prestación del servicio en la misma municipalidad (a través de la S.A.P.E.M.) y en Rastreador Fournier y la flamante San Gabriel. ¿El contexto? No parece alentador. Los 4 años de prestación paupérrima han hecho que hoy sean cada vez menos los bahienses que eligen viajar en colectivo, lo cual incide directamente en la variable “costo Pasajero/Kilómetro” y no se vislumbra un cambio estructural en la planificación del sistema, el cual ya es más que necesario. Lo que hoy se elige es cambiar ficha por ficha… cambiar todo para que no cambie nada. Es más, San Gabriel toma a su cargo 7 líneas con sólo 56 unidades, varias menos de las que disponía Plaza para atender las mismas; aún no queda claro cual será el destino de los 45 empleados que pierden su trabajo; existe un litigio millonario con Plaza; y la nueva empresa –incluso antes de poner a circular sus colectivos- avisa que el anuncio del boleto a $3,20 no alcanza, pretende acercarlo a $4. ¿Qué garantías hay de que el servicio mejore?

Hoy, bajo la excusa de la emergencia y del mal trabajo de diseño, planificación, gestión y control sucedido sobre las 2/3 empresas concesionarias, volvemos a caer en el falso juego de las concesiones precarias, sin contar con la transparencia de una competencia legítima para la adjudicación de las líneas, ni con la posibilidad de saber cómo y cuándo deberá ser que termine su concesión. Por ello, creemos necesario resaltar dos puntos. En primer lugar, más importante que quién presta el servicio es cómo se presta el servicio y en este sentido, todo sigue igual. Necesitamos una planificación integral de todo el sistema  y de un método de control eficiente si no queremos repetir lo pasado. Y en segundo lugar, antes de preguntarnos quién ó cómo, es necesario preguntarnos: ¿para qué se presta un servicio de transporte público? El transporte en sí mismo es un medio, una herramienta para comunicar, pero el transporte, entendido como servicio público, va más allá de la simple comunicación. Es un medio preponderante a la hora de planificar urbanidad, pero sobre todo es una herramienta que debe tender a igualar oportunidades y a integrar a las personas entre sí y con su entorno. Sólo quienes ignoren esta concepción intentarán seguir sosteniendo este sistema de transporte ya agotado.

Nota de Solo Local: Colectivo La Cigarra es autor de este proyecto de Metro Circular presentado en enero de este año.

sololocaladmin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *