(Notas de Usuarios) – La concejal local de Unión PRO Bahía Blanca Cristina Molina presentó un proyecto que propone reglamentar la circulación en bicicleta, por las calles de nuestra ciudad. En el mismo, que se puede leer aquí, aduce la creciente conflictividad que generan las «bicis» en el transito bahiense (aparente burla de la concejal), pero parece ser que lo que quieren los del PRO es no ver «cartoneros en bicicleta, ni villeros de la periferia» venirse hasta el centro con absoluta libertad individual. Lo que nunca pudieron implementar con los rodados mas importantes (motos) lo quieren implementar con aquellos que en la mayoría de los casos tienen míseros salarios, o con aquellos que ni siquiera tienen uno y los cuales no pueden pagar el «accesible boleto a $ 4», para trasladarse a trabajar en colectivo ó para tratar de cartonear entre la basura de la «alta sociedad». Se están metiendo directamente con los pobres, los indigentes. Ellos son los que en su gran mayoría se movilizan por ese medio. Antes de imponer una legislación de este estilo hay que saber en manos de quién están las bicicletas. Seguramente un pequeño porcentaje está en mano de quienes pueden pagar un casco, una rodillera, guantes y la licencia que se estipula en el proyecto. En ese sentido ¿qué van hacer con los pobres, los indigentes, los desocupados, los tercerizados, los desempleados, los cartoneros de este sistema de porquería en el que quieren que vivamos?. No más, hace falta recorrer la periferia de la ciudad y ver en las condiciones en las que viven los dueños de la gran mayoría de las bicicletas de esta ciudad.
Si esta medida es votada a favor, seguramente los precios de las bicicletas irán en aumento con la excusa del papeleo administrativo y pronto tendremos operativos de incautación y multas a bicicletas. Creo que es otro intento recaudatorio encubierto para el municipio, pero en este caso con apoyo de los «progres» del PRO.
Me pregunto cada mañana cómo no se denuncia desde el ámbito del HCD la pobreza y la indigencia en las que viven miles de vecinos bahienses y se toman medidas de emergencia directas para poder solucionar tanta desigualdad social. Parece ser, que para esta gente, nunca es hora de legislar para el bien común de los que menos tienen, sino que es mejor construir una gran alfombra, la más grande y barrerlos todos juntos debajo de ella.
Pablo Dahua.
