Una Ley Química Universal que data del reinado de María Antonieta en Francia, acaba de ser refutada desde Ingeniero White. Ocurrió el viernes pasado, luego que una de las dos chimeneas de la empresa PBB Dow Chemical emitiera una gran cantidad de gases a la atmósfera, generando una llama de dimensiones tales que alarmó a la población. “Lo que se quemó fueron hidrocarburos, los materiales que se procesaban en ese momento, pero no revisten carácter tóxico; es carbonilla que se diluye a semejante altura, por lo que no causa ningún perjuicio”, dijo Marcela Guerra, vocera de la empresa. El título viene a cuento porque hace más de 200 años, el científico francés Anotine-Laurent de Lavoisier, formuló la denominada “Ley de Conservación de la Masa”, pilar de las ciencias naturales y sobre la que reposa casi todo el conocimiento científico contemporáneo. Según Lavoisier, “nada se pierde, todo se transforma”. De ese modo, sea cual fuere el gas que se combustionó y liberó desde PBB el viernes pasado, de acuerdo con la Ley citada, se convirtió en otra cosa, nada bueno seguramente por los elementos primarios considerados, impactando de lleno en la atmósfera.
No sorprende la refutación de la citada Ley Universal por parte de la empresa Dow tanto como del Comité Técnico Ejecutivo (CTE), que es el organismo que debiera controlar con celo las emisiones y sin embargo, cada vez que puede, en la palabra de su director Fernando Rey Saravia, no se encuentran sino excusas para minimizar “eventos” no deseables, los mismos que debieran condenarse con la fuerza que la norma imprime, pero la voluntad escatima. El pobre Lavoisier hubiera quedado perplejo al escuchar ambas versiones. En especial porque supo desde que lo demostró, en pleno reinado absolutista, que la masa es algo permanente e indestructible, es decir, algo que no se esfuma, no desaparece y por el contrario, se conserva pese a todo cambio. Es que en una reacción química, como la combustión, la ley se aplica de principio a fin. La materia no se destruye ni desaparece: sólo se reorganiza. De este modo, tenemos como efectos principales de la polución atmósferica a varios efectos no deseados: la lluvia ácida por un lado y el efecto invernadero, por el otro. En este último se produce el siguiente fenómeno: el vapor de agua y el dióxido de carbono son transparentes a las radiaciones solares; pero cuando estas radiaciones son devueltas desde el suelo hacia el exterior en forma de calor, estos gases las reflejan, en parte, otra vez hacia la Tierra. El incremento de las reacciones de combustión de derivados del petróleo, carbón, etc. hace que aumente la emisión de dióxido de carbono lo que produce un aumento del efecto invernadero y por ende contribuye a que aumente la temperatura media del planeta. Las consecuencias serían el deshielo de los casquetes polares que provocaría el aumento del nivel de mares y el incremento en la evaporación del aire, que afecta el clima.
Ley de Conservación de la Masa
Probablemente, la aportación más importante que hizo Antonie Laurent Lavoisier (1743-1794) a la Química fue la implantación de la medida precisa a todos los procesos en los que la materia sufre transformaciones y el enunciado de la famosa ley de conservación de la masa. En 1770 Lavoisier realizó el experimento del calentamiento del agua utilizando un aparato que condensaba el vapor y lo devolvía al recipiente, sin perder un sólo gramo de agua. Pesó el agua y el recipiente antes y después de realizar el experimento. Demostró que el peso del matraz, del condensador y del agua seguía siendo el mismo antes y después de una prolongada ebullición. Sin embargo, un sedimento terroso seguía apareciendo. Extrajo y pesó el depósito formado, así como el matraz y comprobó que la suma de ambos era igual al peso del matraz antes de iniciar la experiencia. Es decir, el poso terroso provenía de una descomposición del vidrio provocada por el calor. Posteriormente, se ocupó de las reacciones químicas y comprobó que la masa (cantidad de materia) es algo permanente e indestructible, algo que se conserva pese a todos los cambios. Newton defendió antes en la física la idea de una masa que permanecía constante a través de todos los movimientos, y Lavoisier la aplicó al mundo de la química. En 1774 Lavoisier enunció su ley de conservación de la masa, de forma que: en toda transformación química, la masa total de los reactivos que reaccionan es igual a la masa total de los productos de la reacción.
La ley de Lavoisier hizo posible la aprarición de la ecuación química. La cual se sustenta en dos pilares, uno es la ley de Lavoisier y otro es la formulación moderna de los compuestos químicos, cuyos principios sistemáticos se deben a un conjunto de notables químicos, entre los cuales también destaca Lavoisier

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