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Nada fue suficiente. Ni anunciar con bombos y platillos su inauguración con varios meses de anticipación en más de una conferencia de prensa. Ni un convenio firmado con el municipio. Ni los 15.000 pesos de subsidio que les otorgó la provincia de Buenos Aires. De un plumazo y como si fuera un castillo de arena, la Universidad Salesiana de Bahía Blanca, se vino abajo. La Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria, CONEAU, le acaba de negar la autorización para iniciar las actividades académicas durante el año 2009.

Proyectada para ser la primera Universidad de esa congregación religiosa en el país, la Salesiana hasta había lanzado la Campaña del Ladrillo para que todos los donantes de buena voluntad contribuyeran con su granito de arena para sostener el proyecto. Aún se recuerda el enorme cartel colocado sobre la esquina de Rondeau y Estomba, a metros del Cine Don Bosco, invitando a sumarse a la noble iniciativa, de la que varios medios de prensa participaron entusiastamente, siempre impulsados, por una agencia de publicidad que sabe de presionar y presionar para que sus clientes multipliquen sus apariciones en la radio, la televisión y por supuesto, en el diario. En el parte de prensa de la municipalidad de Bahía Blanca del 11 de octubre de 2007, unos pocos días antes de la elección municipal, cuando el intendente bahiense y la senadora oficialista Elsa Strizzi entregaron el subsidio conseguido por la vicegobernadora de entonces Graciela Gianettasio, aún puede leerse que el inicio de las actividades académicas estaba previsto “para el año 2008”. Eso no ocurrió. Y ahora tampoco ocurrirá en el 2009, para el que se preveía una “apertura provisoria” de la Universidad, tal cual admiten sus promotores que, lejos de entregarse, anuncian un nuevo intento para el año 2010. Se vendrá otra Campaña del Ladrillo? Habrá otro convenio? Aparecerá otro generoso subsidio oficial? Insistirán con la campaña mediática? O se sentaràn a esperar el milagro? Evocando aquella fábula de los chanchitos que construían su vivienda para refugiarse del Lobo, en esta historia, recién estamos en el primer capítulo, en el que a la casa, una débil construcción de paja, se la lleva el primer soplido.

Link: http://www.bahiablanca.gov.ar/prensa50/Informe.asp?id=23757

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