Piden Informes al OPDS por Obstrucción de Canales en la Ría a Raíz del Dragado

El alerta se instaló a comienzos de semana en las redes sociales y la ola ya llegó al Concejo Deliberante de Bahía Blanca. Este jueves fue presentado un proyecto de resolución en el que se piden informes al Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible sobre la obstrucción de dos canales en el estuario bahiense a raíz de las obras de dragado en el canal principal. En la mira por esa acción está la draga Marco Polo que es una de las que realiza la extracción de sedimentos del fondo de la ría y en los últimos días estuvo operando en proximidades de las Boya 29, 30 y 31 del canal de acceso portuario. Según fuentes vinculadas a la náutica, esta draga está capacitada para refular (es decir, expulsar agua y tierra) mediante una cañería a una distancia superior a los 5 km. de distancia. Ese instrumental requiere el armado de la cañería de un metro de diámetro, con el traslado de topadoras hasta el sitio de descarga en tierra de los sedimentos a través de remolcadores, entre otras acciones de manual para una instalación óptima. Sin embargo, en este caso, solamente se habría dispuesto una cañería de corto alcance, lo que obligaría a refular en sitios muy cercanos a la zona de dragado. La consecuencia sería el bloqueo del ingreso natural de agua a los canales afluentes del canal principal, como Cabeza de Buey y La Lista, con el material que la draga extrae del fondo marino. Pescadores artesanales y aficionados a la naútica aseguran que ya es prácticamente imposible la navegación en el primero de los canales, debido a que unas montañas de escombro taponan el curso natural. Los sitios donde se deposita el producto del dragado están dentro de la Reserva Natural Provincial Bahía Blanca, Bahía Falsa y Bahía Verde, creada por Ley 11.074, con lo cual, advierten los ambientalistas, se está ocasionando un daño irreversible a un lugar protegido.

En junio del año pasado, cuando se iniciaron las anteriores obras de dragado y mantenimiento del canal principal, que estuvieron demoradas por planteos ante la justicia, los pescadores artesanales ya se habían quejado porque la draga Beachway depositaba los sedimentos en la zona de pesca.
Al igual que la Beachway, la draga Marco Polo pertenece a la flota de la Unión Transitoria de Empresas conformada por las empresas Jan de Nul y Boskalis, adjudicatarias directas de otra obra, la de profundización del dragado, trabajos que el Consorcio de Gestión del Puerto de Ingeniero White cerró en 124 millones de dólares por un tiempo estimado de trabajo de cuatro meses. Esa adjudicación fue cuestionada judicialmente por una tercera compañía en discordia, Dredging, pero la justicia en lo contencioso administrativo de Bahía Blanca avaló lo actuado por el ente autónomo. Sin embargo, el juez Agustín López Cóppola, no dejó de mostrar su extrañeza por el apurado cierre del contrato con la UTE, sin antes consultar a Dredging, que había ofrecido un mejor precio.
Boskalis, a través de su controlada Ríovía S.A., como Solo Local publicó en Preguntas sin Responder sobre la Adjudicación Directa del Dragado, se vio envuelta en una sospecha por irregularidades en la negociación del contrato para profundizar el canal de Martín García, en el Río de la Plata.
En su sitio web, el Consorcio publica las profundidades de los sitios operativos, pero la última actualización de los datos volcados allí es del 30 de abril de este año, esto es, antes del inicio de las tareas de dragado.

Los comentarios están cerrados.

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑