Una investigación reciente del programa Periodismo para Todos de Jorge Lanata puso al desnudo la fragilidad de los controles en varios puestos fronterizos de Argentina. Los informes que sus enviados especiales produjeron en sitios sensibles de salida y egreso del país fueron recogidos por varios medios, por ejemplo en este enlace. Sin embargo, fronteras adentro, también hay preocupación por lo permeable de algunos controles internos. El reciente hallazgo de 110 kilos de cocaína en una pesquera de la provincia de Chubut puso en evidencia el trayecto que había cumplido el cargamento, que había partido desde Mar del Plata, hasta que fue interceptado. Según está citado en esta nota, el secretario del Juzgado Federal de Rawson, afirmó que ruta de la droga en esa provincia es siempre terrestre y «se han saltado varios controles, como Bahía Blanca, Arroyo Verde, los controles bromatológicos». Como dato llamativo, el funcionario judicial aporta que el material llega precintado por Senasa y adelanta que habrá una reunión entre todas las fuerzas «para aceitar los mecanismos de control». No hace mucho tiempo, era bastante común que se interceptara droga oculta en vehículos que intentaban atravesar la barrera fitosanitaria ubicada en el kilómetro 714 de la ruta nacional 3. Pero hace tiempo que allí no hay ningún hallazgo de ese tipo. ¿Los perros olfateadores habrán perdido su calidad de detección? La revelación llega días después de que el secretario de Gobierno municipal Gustavo Mena afirmara «todo el mundo sabe que corre la droga en la ciudad«. Parece que a veces corre tan rápido, que también pasa de largo…
