Esta semana puede haber ruido por Vale en Rìo Colorado. Hasta el miércoles 15, la mesa que se opone a que el tren de la minera brasileña, que unirá Malargüe con Bahía Blanca desde 2014, atraviese esa ciudad rionegrina, aguardará por la presencia del gobernador Alberto Weretilneck y directivos de la firma. Como se puede leer en esta nota, si el funcionario y los empresarios no aparecen, un recurso de amparo ante la justicia y una consulta popular, avalada por unas 1600 firmas, serían las herramientas a utilizar por los pobladores riocoloradenses preocupados porque la formación ferroviaria atravesará la zona urbana. La cuestión de la seguridad es una de las que más inquieta y así quedó expresado en la audiencia pública realizada dos meses atrás, como Solo Local publicó en Río Colorado, Partido por Vale. No sólo preocupan las condiciones en que transitarán los 86 vagones cargados con cloruro de potasio por esa localidad, sino también la posibilidad de que a futuro se utilice el mismo corredor ferroviario para el transporte de metanol, que actualmente viaja en camión debido al estado deficiente de las vías. En ambos casos, la preocupación también debería trasladarse a Bahía Blanca, último tramo de la conexión ferroviaria a reactivarse con el proyecto de Vale. En nuestra ciudad, se presenta como un logro del municipio que el paso de los convoyes se vaya a dar por las vías que atraviesan la avenida Colón a la altura de la Lanera San Blas y no por la conexión Noroeste que pasa por debajo del Puente Colón, cuando en realidad el objetivo del gobierno local fue que Vale se radicara en General Daniel Cerri y no en White. No obstante, el trazado definitivo, atravesará en su camino hacia el puerto varios barrios de la periferia de la ciudad e incluso el colector cloacal, como se refleja en este acta del Comité de Control y Monitoreo.
La otra inquietud de los pobladores movilizados en Rìo Colorado se origina en que el efecto multiplicador en materia de empleo de la millonaria inversión del Proyecto Potasio no sería tan importante para esa ciudad como se les había prometido. Los dos obradores que instalará Vale para la construcción de las nuevas vías y acondicionamiento de las existentes estarán lejos de esa zona mientras que la fabricación de durmientes no se hará en esa región, como se había anunciado. Tampoco el mantenimiento del corredor demandará mano de obra adicional, ya que estará a cargo de los operarios de Ferrosur, empresa manejada por capitales brasileños y que ya acordó con Vale, como se puede leer aquí, la cesión de las 756 kilómetros de vías que administra entre Zapala y General Cerri.
