(Notas de Usuarios) – Sería bueno poder completar la popular frase de una conocida marca de té. Considero que cada uno podrá completarla a su antojo pero este artículo intentará ver que cada vez son menos quienes se “toman esos cinco minutos”. Es que sólo se necesita “frenarse” unos minutos, incluso algunos segundos para observar el ritmo acelerado que llevamos todos los ciudadanos, en este caso de Bahía Blanca. Veamos algunas situaciones cotidianas que podremos ver con tan sólo situarnos en alguna esquina o sentarnos en el banco de cualquier plaza. Gente caminando muy rápido esquivando “obstáculos”, quienes vendrían a ser los otros peatones. Gente vestida con traje, corriendo como para realizar un trámite de “suma urgencia”. Autos circulando a toda velocidad, como si ya el hecho de contar con la suerte de ir en auto o incluso moto, no fuera suficiente como para llegar más rápido a un determinado lugar. Esta situación hace también que dichos vehículos se adelanten a la luz verde del semáforo y comiencen su marcha cuando el semáforo perpendicular aún se encuentre en luz amarilla. Y sigue…
- Muchas personas hablando por su celular mientras caminan en lugar de tomarse ese tiempo para disfrutar de una charla, aunque más no sea por medio de un teléfono….o peor aún, aquellas que se saludan diciendo “Hace rato que no te veo pero ahora estoy apuradísimo”.
Y creo que los más grave, por lo menos para mí, los que van caminando rápido o corriendo, se chocan a varios peatones, se enojan y dicen “¡¡¡Fijate por donde caminás”!!!…
Si nos parecen familiares o de algunas nos hacemos cargo, todavía es TIEMPO de cambiarlas y VIVIR el día a día, disfrutar cada instante que nos presente la vida y tratar de bajar los decibeles, las revoluciones. No sólo para dejar de estar condicionados por el tiempo, dado que el día siempre, por más que corramos va a tener 24 horas; sino para vivir más calmados, descansados y sonrientes.
Seguramente que cada uno tendrá más ejemplos y no faltarán las explicaciones para cada una de ellas. Pero lo preocupante es que ni siquiera nos tomamos esos cinco minutos para hacer una autocrítica y un profundo análisis de la situación.
¡¡¡Ojo!!! Hay que aclarar que están quienes, y por suerte cada vez son más, se “desenchufan” saliendo a correr al parque, se juntan con amigos a tomar mates en el paseo, salen a caminar, pasear al perro, se sientan en algún banco a leer o escuchar música, andan en bicicleta, se reúnen entre amigos para practicar algún deporte al aire libre. O hay quienes simplemente disfrutan de la tan hermosa naturaleza.
Como reflexión, dejó un fragmento del libro “Instrucciones para dar cuerda al reloj” de Julio Cortázar: …”cuando te regalan un reloj, te regalan un pequeño infierno florido….Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico… No te regalan un reloj, tú eres el regalado”.

Debe estar conectado para enviar un comentario.