(Nota de Prensa) – Recientemente se han sumado en los medios locales varios anuncios sobre la realización del Paseo Costero y el “megaproyecto” de Puerto Cuatreros, así como diversas opiniones alertando sobre las consecuencias de distinto tipo que este último traería aparejado para los humedales, y en general para el ecosistema costero adyacente. La discusión surgida en torno a la necesidad de compatibilizar crecimiento económico y protección ambiental es justificada y más que saludable. La diversidad de opiniones e intereses desde los dos puntos de vista es la usual en cualquier comunidad en la cual la creciente conciencia ecológica se encuentra con un desarrollo industrial en expansión. Justamente porque esto no es nuevo, ni en la Argentina, ni menos aún en los países industrializados, es necesario llevar a cabo un debate desapasionado con amplia participación de todos los sectores. Para ello es ineludible una demarcación clara de los sistemas económicos y naturales que interactuarán a través de su proximidad espacial o de la conectividad propia de los sistemas estuarinos.Concretamente, para que la discusión iniciada pueda progresar, ser participativa y productiva, es ineludible que las instituciones involucradas en los proyectos mencionados hagan público a través de los medios locales, información adicional de forma gráfica y numérica sobre los emprendimientos citados.
Esto debería incluir:
1) Un zoneamiento ambiental sobre un mapa, imagen satelital o fotografía aérea, indicando:-la ubicación exacta y dimensiones (superficie y geometría) del sector donde se planea verter el refulado procedente del dragado
2) Estado de los humedales más cercanos (prístino, ligeramente degradado, degradado
3) Ubicación de zonas de reserva
4) Demarcación de los humedales mas ricos en diversidad y mas sensibles en la zona interna del estuario
5) Inserción del paseo costero.
Además debería explicitarse si se afectarán directamente (por cobertura debido a vertido de refulado) aquellas áreas de reserva que estén bajo el amparo de la legislación vigente, sea provincial, nacional o a través de la suscripción a convenios internacionales.
Sin esa información la discusión será siempre parcial, y la utilidad de reportajes, notas o mesas redondas se verá restringida más a una colección de opiniones o percepciones, contribuyendo relativamente poco al análisis objetivo de un escenario de crecimiento económico respetuoso de la integridad y salud ambiental.
En cuanto a la salud ambiental, cabe destacar, que con todos los aspectos positivos que tiene tanto la discusión arriba tratada, como la iniciativa de abrir una ventana al estuario, no puede soslayarse en el análisis integral de nuestra zona costera que uno de los problemas mayores de nuestro estuario fue y es el vertido de efluentes de origen antrópico, prácticamente sin tratamiento alguno.
Esto ya resultó en el cierre del Balneario Maldonado debido a la contaminación de las agua con bacterias coliformes procedentes de residuos fecales.
Las bacterias no se verán contemplando un atardecer desde el Paseo Costero, pero allí están, representando un riesgo potencial tanto a la salud de los organismos del estuario, como a los seres humanos.
Un riesgo tan digno de ser tenido en cuenta como la salud y la diversidad de los humedales costeros.
Escrito por el Dr. Rubén José Lara y difundido por Oficina Prensa CONICET Bahía Blanca
El autor es bahiense, Oceanógrafo Químico y Director del Instituto Argentino de Oceanografía (IADO)
Fuente Foto: (Puesta de Sol en Puerto Cuatreros): http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/9/99/Puesta_de_Sol_en_Puerto_Cuatreros.JPG

Debe estar conectado para enviar un comentario.