Nada menos que veinticinco embarques de Gas Natural Licuado recibirá este año el buque regasificador amarrado en el puerto de Bahía Blanca. Pese a la inminente puesta en marcha de una planta similar en Escobar, la nave de bandera belga, que en su primera temporada en el muelle de Compañía Mega realizó sólo ocho procesos de regasificación, trabajará como nunca durante 2011. Y la mayoría de sus proveedores tendrá origen español. Así lo muestra esta nota donde se informa que Repsol y Gas Natural, ambas con capitales mayoritarios ibéricos, se quedaron con quince de los veinticinco embarques que licitó la empresa estatal ENARSA para todo el año. Sólo la operación con esos dos proveedores le demandará al Estado argentino un costo de US$ 530 millones lo que le permitirá asegurarse un porcentaje importante de la oferta energética que, como se comprobó durante los dos últimos inviernos, resultó insuficiente para atender a la vez al consumo residencial y al industrial. Con la premisa de no dejar sin gas a los usuarios familiares, el pato lo pagaron las industrias que, como en el caso del polo petroquímico bahiense, debieron recurrir a combustibles sustitutos, como el fuel oil ó a la importación de insumos, para amortiguar el impacto en sus niveles productivos. No obstante, las compras al exterior de GNL para regasificar pasaron a constituirse en uno de los pilares energéticos de la Argentina, estrategia que, como Solo Local, mostró aquí, está siendo imitada por otros países del Mercosur.
