Semanas antes del repentino fallecimiento de Néstor Kirchner, la fidelidad del intendente de Bahía Blanca al gobierno nacional parecía haber quedado asegurada. Tras un encuentro con el ex presidente y mandamás del PJ en Olivos, Cristian Breitenstein comenzó a ausentarse de los habituales cónclaves del grupo de intendentes kirchneristas rebeldes que encabezan Sergio Massa y Pablo Bruera y que lo habían tenido como habitual participante desde sus inicios. «Estoy con Scioli y con Cristina» dijo por entonces, en ese orden, el jefe comunal bahiense ante una intimación de Francisco de Narváez para que definiera con claridad su alineamiento, como Solo Local lo publicó en Pertenecer Tiene sus Privilegios. Tras la desaparición de Kirchner, no se descarta ahora un regreso de Breitenstein a las fiilas del grupo de los Ocho ó de los Sub-45 como se lo calificó tras un promocionado encuentro en Salta en pleno Mundial de Fútbol. En esta columna del diario Clarín, se afirma que ese nucleamiento está cerca de sumarlo nuevamente al grupo que, a mitad de camino entre el oficialismo y el Peronismo Federal, pretende actuar de árbitro para una posible reunificación justicialista en la etapa poskirchnerista. El intendente bahiense ¿sacará los pies del plato ó como en esta oportunidad los mantendrá bien adentro?
