Futurología Municipal

futurologia_bola_cristal(Editorial) – Si la municipalidad de Bahía Blanca necesita que los vecinos hagamos nuestro aporte porque los fondos públicos no alcanzan, bien podría haberlo enunciado de esa manera, en vez de  disimularlo tras la cortina de un supuesto Plan de Pavimentación que teóricamente, recién se concretará dentro de 18 años. Cristian Breitenstein no se sonrojó hoy, cuando anunció la pavimentación de la totalidad de las calles de tierra de la ciudad. La idea es muy buena. ¿Quién podría cuestionarla? Los fondos para pagarla provendrán de los vecinos, cosa que también es lógica, ya que la mayoría se viene ejecutando de esta manera. El problema es que hay que pagar por adelantado lo que se promete construir recién en el 2028. Personalmente, adhiero a la filosofía del pago solidario, es decir, que quienes ya tenemos asfalto, en la medida de las posibilidades individuales de cada uno, hagamos un aporte para beneficiar a quienes no lo tienen y probablemente no lo puedan pagar.  Pero entiendo que no se puede pretender que todos los bahienses aplaudan esta propuesta, que en realidad no es otra cosa que un aumento encubierto del ABL, disfrazado de buena noticia.  En tiempos en los que los gobiernos no pueden cumplir promesas de obras enunciadas para el corto y mediano plazo, ¿qué le hace pensar al intendente que en el 2028 otro gobierno concretará las obras que él promete en el 2010?

 

En conferencia de prensa hoy se hizo saber que el total de las obras de pavimentación requiere de una inversión de $ 800 millones, equivalentes a 40 años de partidas comunales destinadas a obras públicas y casi tres presupuestos municipales completos. Según explicó Breitenstein, se trata de un modelo solidario, basado en la contribución sobre mejoras, indicando que para el 70  % de las partidas, el valor a pagar no superará los $ 15 mensuales, es decir $ 30 por factura, ya que éstas son bimestrales. El dinero recaudado iría a un fondo que sólo podrá afectarse a obras de pavimentación. Una vez que cada frentista tenga su obra, se compensará lo abonado con lo que resta por pagar.

Actualmente el vecino paga la obra luego de realizada. «En este plan pagará previamente la obra, pero a diferencia de lo que sucede ahora, tendrá certeza de que su cuadra le será asfaltada”, sostuvo Breitenstein, sin que comprenda cabalmente lo que afirmó: la modalidad de pago por consorcio, que es cuando se abonaba antes de iniciada una obra, no fue utilizada por esta gestión y las obras ejecutadas en los últimos años se comenzaron a pagar una vez finalizadas; es decir, el vecino tuvo la certeza plena de que comenzó a pagar por lo que se hizo. Es algo que vió al momento de poner dinero. En ese caso, ya no fue certeza, fue convicción plena. Con la «nueva idea» del municipio es mucho peor: pagará por algo que no ve, que no puede disfrutar (ni él ni otros) y no sabe si algún día verá. La comuna supone, porque seguramente se firmarían documentos, que los mismos bastarán para asegurar las obras, lo cual constituye una falacia, ya que nuevos documentos en el futuro podrían anularlos. La certeza, en este plano, no existe. Al ser tan extenso el plazo es imposible preveer un escenario político, social y económico. Un desastre natural, como sería una crisis por inundaciones masivas, podría echar por tierra la validez de dichos papeles.

En 18 años pueden pasar muchas cosas en la vida de los bahienses. Los que son dueños pueden vender su propiedad, cualquiera puede mudarse a otra ciudad y hasta podemos dejar de existir.

En vez de hacer futurología con los dineros de la gente, Breitenstein  tiene  otras urgencias que lo reclaman: por caso, hacer honor a lo que prometió desde que está en el cargo y aún no pudo cumplir:  todavía no se concretó la proyección del total de casas anunciadas en el marco del Plan Federal,  a casi un año de finalización de su mandato y esto sin contar con que ABSA adelantó que el pozo de explotación del acuífero profundo no estará listo antes de que comience el verano. Pensar en asfalto dentro de 18 años, cuando hoy tenemos calles cubiertas por polvo que transforman insoportable la vida de mucha gente sin que brinde algo tan simple como un regador con agua de pozo, es casi una burla que deberían habernos evitado.

Sería deseable que la comuna se sincere con los vecinos de Bahía Blanca y nos diga la verdad: por qué y para qué necesita el dinero ahora, si es que el HCD aprueba tan descabellada idea.


Video Anuncio Plan de Pavimentación, (Fuente: Siete Mundo, Canal 7: ver haciendo clic aquí)


Fuente Foto: http://inteligenciacatolica.com/literatura-catolica/cuentos/futurologo-por-p-hugo-estrada/

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