(Notas de Usuarios) – En las dos causas que por encubrimiento y administración fraudulenta se le instruyen a directivos y empleados de nuestra entidad, se han producido acciones que demostraron la razón que nos asiste y la orfandad probatoria de la Fiscalía. Los argumentos solos no alcanzan a la hora de fundamentar acusaciones, se requieren elementos consistentes, que puedan verse, tocarse y comprobarse y es imposible demostrar con hechos y/o documentos lo que no existe. Y es de ellos, precisamente, que carecen los funcionarios de la Fiscalía. Pero, sin embargo, persisten en sus acusaciones. La decisión política de llevarnos a juicio debe mantenerse; es el mismo caballo, sólo cambiaron la montura. Digámoslo claro: Se nos persiguió por requerir que la investigación abarque todo y a todos, tal vez por eso se haya generado la reacción que hoy padecemos.
Luego de modificar los hechos imputados y de recibir la ampliación de nuestras declaraciones, en los próximos días el fiscal solicitará la elevación a juicio de ambas causas para que sean consideradas por un juez. Debe recordarse que un fiscal no es la justicia, sino que es una de las partes de ella, nunca imparcial y, en nuestro caso, tampoco objetiva. Recuérdese a modo de ejemplo, el insólito pedido de detención en plena feria judicial, incidente que motivó la separación del Fiscal Long de las causas, aunque se haya dicho otra cosa.
Entonces, a la luz de estos hechos, cuya prueba documental, reiteramos, está a disposición de todos los asociados, muchos se preguntarán: ¿Si quedó demostrada la verdad, por qué se la ignora y se prosigue con el proceso?. La respuesta es tan simple como contundente: hay que justificar, del modo que sea, el insólito despliegue policial de los allanamientos a la AMBB y a los hospitales gremiales, tratar de disfrazar la impericia y la falta de ecuanimidad de un funcionario y castigar a la institución por su incansable reclamo de justicia.
Para algunos, el grito de la AMBB pidiendo saber el nombre del mandante del asesinato irrita y exhibe la incapacidad, por ello hubo que punirla manchando a sus directivos, empleado, asesor y auditora externa.
No obstante, para otros, debió crearse una situación indefinida y borrosa para proteger al autor intelectual del homicidio. Cambiar el foco de la atención del asesinato es lo que arguyen.
¿Sabremos algún día la verdad sobre quién mandó a matar a Felipe Glasman?. ¿Tendremos justicia plena como pedimos?
Los testigos convocados y las pericias contable e informática llevada a cabo en la entidad han mostrado que nada de lo que afirmara en principio el Fiscal Ch. Long y que luego ratificara, más reducidamente su sucesor, tiene un basamento fáctico, es decir, que es claro que toda la actuación de la AMBB está perfectamente encuadrada dentro de los términos de las leyes en vigencia, que no se transgredieron normas estatutarias ni se produjo perjuicio institucional alguno.
¿Por qué decimos esto? Porque son los hechos los que lo demuestran:
1. El sistema de base de datos sólo pudo ser accedido por la ayuda del personal estable de la AMBB, es decir, que sin este indispensable auxilio, la pericia no se hubiera podido llevar a cabo.
2. La pericia informática fue suscrita por el perito oficial y por el perito de parte designado por la AMBB. En ella se ratifica la confiabilidad y seguridad del sistema que emplea la entidad para sus movimientos contables.
3. Las pericias contables también fueron suscritas por el perito oficial y por el perito de parte. Tanto el informe primero como la ampliación requerida por el nuevo fiscal a cargo son extensas y terminantes en cuanto a la ratificación de la inexistencia de delito alguno.
4. Quedó demostrada la ausencia de perjuicio patrimonial, puesto que la AMBB y la Fumeba han crecido plausiblemente desde el 2002 a la fecha, circunstancia que, además, es del conocimiento de todos los asociados.
5. Las pruebas presentadas y las declaraciones de los testigos convocados en la causa por encubrimiento, periodistas de dilatada trayectoria en la ciudad y en el Conurbano bonaerense por ejemplo, también aventaron con toda certeza la actividad obstaculizadora que se nos atribuyera bajo la figura de encubrimiento. Se demostró absolutamente que no fomentamos ninguna campaña en contra de nadie ni nombramos públicamente a persona alguna en relación al crimen.
La siguiente documentación que prueba lo antedicho está a disposición de los colegas asociados:
1. Escritos de imputación de ambos fiscales.
2. Declaración de los Sres. Víctor Diez, Fernando Monachelli y Mauro Federico.
3. Pericia informática suscrita por el Oficial Principal Nelson D. Noval (oficial) y el Ing. Mariano Tucat (AMBB).
4. Pericias contables suscritas por los Contadores Roberto Trobbiani (oficial) y Víctor H. Luque (AMBB).
5. Declaraciones de los Dres. Oscar Arias, Carlos Vecchi, Fernando Carignano, Ana María Battaglia, Cra. Graciela Bianchini y Sr. Jorge Palacio.
6. Declaraciones de todos los testigos invocados en ambas causas.
7. Documentación presentada como prueba (actas de Comisión Directiva y asambleas, asientos contables, recortes periodísticos, audios de programas radiales y televisivos, etc.).
«No se puede mentir a muchos, mucho tiempo…»
Aunque tarde, se va demostrando quién tiene razón –en este caso la AMBB- y quién miente –en este caso el Fiscal Long-, específicamente en la acusación que nos hiciera sobre la inexistencia de llamadas a los 0800 instalados en la AMBB y en la Fiscalía para recabar datos sobre el crimen de Felipe Glasman.
Hace dos días, el fiscal Eugenio Casas notificó a nuestra entidad que se HABIA COMPROBADO QUE EXISTIERON LLAMADOS EN AMBOS 0800, tanto el ubicado en la Fiscalía como el que estaba en la AMBB.
Refrendan su investigación las constancias obrantes en la causa y los informes de Telefónica, el último recibido por la Fiscalía a cargo de Long el 23 de abril de 2008, CINCO DÍAS ANTES DE QUE EL FISCAL LE MANIFESTARA A “LA NUEVA PROVINCIA” lo contrario (ver nota LNP). Long ocultó ese hecho para robustecer su ataque a la AMBB y a sus dirigentes, tal como lo venimos sosteniendo desde siempre. Y ocultar la verdad o distorsionarla, es mentir.
A Javier Vidal, sobrino y cómplice de Colman en el asesinato de Glasman, le fueron rechazados dos sobreseimientos por cinco jueces distintos, es decir, que los magistrados consideraron que debe ser llevado a juicio… Hoy Long llama a rueda de reconocimiento poniendo como identificador a Javier Vidal…
¿Por qué Long no lo llevó a juicio oral?, ¿qué pacto hizo con Vidal?, ¿negocio la acusación de alguien?
La documentación aludida en esta comunicación está a disposición de todos los interesados.
(La información se encuentra disponible en la web institucional de la Asociación Médica de Bahía Blanca www.ambb.com.ar)
Seguidamente, transcribimos el texto de una Solicitada, enviada para su aprobación al Diario La Nueva Provincia, de ser aceptada, se publicará el próximo domingo 10 de octubre de 2010.
La Comisión Directiva de la Asociación Médica de Bahía Blanca comunica
A SUS ASOCIADOS
A LA POBLACIÓN EN GENERAL
- Que ratificamos que nuestra institución está siendo objeto de una persecución inédita por parte de funcionarios públicos, inadmisible en un estado de derecho. Lo dijimos antes y lo volvemos a decir ahora.
- Que señalamos que las pericias oficiales, contables e informática, las pruebas documentales y las declaraciones de múltiples testigos, demuestran claramente la inexistencia de delito alguno, reafirmando el convencimiento de que somos víctimas de un acoso infundado. Increíblemente se pretende hacernos culpables de la muerte de Felipe Glasman.
- Que a pesar de esto insistiremos, como lo venimos haciendo desde hace ocho años, con nuestra decisión de seguir reclamando por el total esclarecimiento del crimen de nuestro ex Secretario General, verdadero objetivo que hoy se intenta encubrir con estas maniobras.
Enviado a Solo Local por Comisión Directiva de la Asociación Médica Bahía Blanca, a través de su Secretario Adjunto Dr. Carlos Deguer. (Para consultar la nómina de integrantes siga este enlace)
