El Consejo de Administración del Hospital Municipal, a instancias del planteo efectuado por el Concejo Deliberante, admitió que el edil oficialista Guillermo Quevedo no era quien representaba al cuerpo en ese ámbito y subsanó el voto irregular efectuado por el concejal, desestimando la votación de la reunión anterior y procediendo a efectuarla nuevamente. Se reconoció que la concejal María José Romero es la única autorizada por el cuerpo deliberativo para representarlo y participar de las votaciones en el Consejo de Administración del nosocomio, por lo que la votación de Quevedo -quien carecía de legitimidad para participar de la misma-, viciaba de nulidad lo actuado. Lo antedicho pone de manifiesto que ante la gravedad de lo sucedido aún queda margen para rescatar la legalidad y actuar frente al atropello que desde el oficialismo se trata de imponer a los actos de gobierno.
