Ex represores acusados de crímenes de lesa humanidad siguen esquivando la cárcel gracias a fallos que les permiten permanecer en sus domicilios, aún cuando han protagonizado fugas escandalosas. Este es el caso del ex teniente coronel (re) Julián «El Laucha» Corres, a quien el Tribunal Oral Federal de Bahía Blanca le concedió, según dijeron por razones de salud, la detención domiciliaria. El caso se enmarca en el juicio por «La Escuelita», el centro de detención clandestino que funcionó en dependencias del Comando V Cuerpo de Ejército. Corres está acusado de torturas, homicidios y secuestros, tras ser identificado por la justicia como uno de los interrogadores en el centro clandestino, además de participar de operativos de secuestro. El juez de instrucción, Alcindo Álvarez Canale, solicitó que «en la medida de lo posible» se le coloque una pulsera magnética, debido a sus antecedentes de prófugo, tanto antes de ser detenido para la indagatoria, como después de la misma, ya que Corres protagonizó una insólita fuga del calabozo donde se encontraba detenido, en la sede de la Policía Federal bahiense, ocurrida en el 2008. Hasta ahora el ex represor estaba en el ala de máxima seguridad de la prisión de Marcos Paz . Si quiere leer más haga clic aquí.

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