Mientras recurre a la justicia para que le garanticen el cuadro tarifario previsto en el pliego y le paguen los subsidios que no le abonaron por incumplir con recorridos y frecuencias, Compañía Plaza admite ante sus clientes que todavía está en falta. En una reunión mantenida este miércoles con la comisión de usuarios testigo y dos concejales, las autoridades locales del Grupo confesaron que aún no cuentan en servicio con la cantidad de unidades requeridas por el programa provisional de adecuación de frecuencias. Ese incumplimiento se verifica en la inexistencia de los plantones, vehículos de recambio, solicitados. Según un vocero de ese encuentro, del que fueron testigos los ediles Raúl Ayude y María Cristina Molina, la empresa «aceptó las críticas» al tiempo que comentó los trabajos iniciados y las inversiones realizadas para normalizar la prestación con la compra de repuestos y la reparación de unidades. Por otro lado, emulando al Doctor Jekyll y Mr. Hyde, la misma compañía endureció su postura hacia el municipio y recurrió con dos presentaciones, la causa 11149 y la causa 11151 ante el Juzgado Contencioso Administrativo 1.
Allí reclama tanto el pago de los subsidios que el Concejo Deliberante ató al cumplimiento de las frecuencias como el respeto al cuadro tarifario que garantice su ecuación económica. Curiosamente, como puede verse en los enlaces del primer despacho de cada uno de los expedientes, la respuesta inicial del juez Agustín López Cóppola fue una imtimación al Grupo para que reitere las presentaciones en un plazo de diez días. El magistrado observó que el directivo Jorge Fontanazza, según este enlace encargado del sector de Media y Larga Distancia del Grupo en Bahía Blanca, no acredita matriculación provincial para patrocinar ambos recursos judiciales administrativos. Este jueves, el intendente Cristian Breitenstein, abogado y político, minimizó la acción judicial de Plaza y no quiso abundar sobre el tema ya que, como puede verse en nuestra sección Solo Televisión, dijo que es «un problema de abogados» y por lo tanto no iba a hacer «ninguna consideración jurídica ni política».
