Ponchos, Enconos, Tarjetas y Millones

(Notas de Usuarios) – En los alrededores del despacho presidencial, quienes se ocupan de  monitorear la “fidelidad a la causa” de Ushuaia a La Quiaca a través del chequeo de los medios de prensa de todo el país, no se exprimieron demasiado las neuronas: “Parecen Los Chalchaleros”, disparó alguien y dicen que Oscar Parrili, secretario de Cristina, sonrió por la comparación. Después la haría propia a la hora de presentar a sus jefes la situación. En efecto, ponchos salteños mediante, la similitud con el legendario grupo folklórico surgía clara e indudable. También hay certeza que el propio Scioli tomó nota de la cuestión. No es su estilo pelearse con nadie (y menos en público) pero hace tiempo que dio orden de seguir al instante los movimientos de Sergio Massa, uno de sus potenciales rivales más acérrimos y la presencia del intendente bahiense (a quien el gobernador se esmera en tratar bien) al lado del de Tigre en una imagen tan forzada, si bien no lo sorprendió, tampoco le cayó para nada bien.

 

 

A la hora de cuajar un veredicto, ni en La Rosada ni en la gobernación se tomaron mucho en cuenta las sinuosas explicaciones posteriores de Breitenstein tratando de dar la sensación de no saber muy bien para que viajó y, de esa forma, restarle importancia a su aparición en una reunión que por los propios medios que responden al gobernador salteño fue presentada como el paso previo a un intento del mandatario provincial por postularse como una alternativa tanto al kirchnerismo como al duhaldismo. Según dicen, lo que más irritó  (y no dejó espacio para ningún tipo de aclaración posterior) fue la presencia en la reunión de un referente de De Nárvaez (tal el caso del ex ministro de agricultura provincial, Emilio Monzó) y de un representante directo de Mauricio Macri, tal el caso de Diego Santilli.

Después de eso, si, como se dijo, se fue en el avión presidencial a Buenos Aires (algo que no se pudo constatar) o si, tal cual asegura un importante dirigente político de la región, viajó hasta Olavarría en automovil y desde allí  a Salta en un avión gestionado por el propio Sergio Massa, para quienes deban evaluar la vinculación de Cristian Breitenstein al kirchnerismo, pasó a ser un dato muy menor. La comparación de seis hombres ataviados con ponchos con “Los Chalchaleros” es trillada. La frase que dice que hay imágenes que valen más que mil palabras, también. El caso, es que para la ocasión, las dos parecen todavía ser útiles. 

OBIOL VS. LLITERAS Y LA PREGUNTA DE LOS MILLONES…

Sucedió hace casi un mes y tal vez no se le prestó la atención que el hecho merecía. Sin embargo, hay quienes aseguran que fue la punta un iceberg que en caso de descubrirse por completo podría provocar un tsunami político en la ciudad.

En la sesión que el 20 de mayo pasado el Concejo Deliberante llevó a cabo en el barrio “17 de Mayo” hubo un fuerte incidente entre dos concejales: Esteban Obiol y Fabián Lliteras.

El primero de ellos presentó  un pedido de informes para que el Departamento Ejecutivo revelase una de las grandes incógnitas bahienses de los últimos tiempos: ¿Cuánto costó realmente la nueva terminal de ómnibus? Si se quiere un dato para nada menor respecto al cual pareciera haber un manto de silencio…

Lo concreto fue que el segundo de los ediles mencionados intentó por todos los medios que la iniciativa no se tratara y hasta se pronunció en ese sentido a la hora de la votación.

Entonces Obiol pidió la palabra y lamentó que por una elemental cuestión ética, Lliteras no se hubiera excusado de tomar parte de la discusión, dada su condición de abogado de Beltrán S.A., es decir la empresa que tuvo a su cargo la construcción del complejo.

Fuera de sí, el de Rodolfo Lopes, devenido en espadachín del larraburismo, cargó las tintas contra  a Obiol y se produjo un áspero intercambio de palabras que derivó en la mutua invitación para “arreglar las cosas afuera”, algo que no pasó a mayores participación de terceros mediante, algo que, según testigos no pareció desagradar mucho a Lliteras..

Por el lado del radicalismo, en voz baja, como lamentablemente suelen comentarse últimamente muchas cuestiones que deberían ventilarse bastante más, no fueron pocos los que recordaron que en tiempos no muy remotos, toda vez que al cuerpo le tocase abordar cuestiones que se relacionaran con el transporte público, el recordado Carlos Lemos, uno de los titulares de la empresa Rastreador Fournier, recurría de modo invariable no ya a excusarse de participar de los debates sino, directamente, a retirarse del recinto para siquiera se pudiera suponer que su presencia podía condicionar a algún par. “Es un tema del más elemental decoro”, deslizaron, al tiempo que recordaron que no hace mucho, fue el actual presidente del Concejo, Marcelo Ciccola, quien no vaciló no sólo en participar si no en hacer pesar el doble valor de su sufragio a la hora de decidir una votación respecto un asunto que le concernía en forma directa.

Bastante más lejos del barrio en que, ante muchos testigos presenciales, sucedió este incidente, hay quienes aseguran que al ex intendente Lopes le cayó una ficha más, de las muchas que le vienen cayendo por estos días a la hora de reconstruir el entramado de la maniobra que desencadenó en su destitución. Según recordó ante algunos allegados que le comentaron el asunto, en épocas de su administración, era el propio Lliteras quien le insistía en reiteradas ocasiones que, aunque no calificara, tuviera muy en cuenta “a una empresa local como Beltrán” a la hora de adjudicar la construcción de la Terminal.

Breve resumen de la historia en dos pasos: 1) Lopes cayó y la administración interina de Breitenstein otorgó el proyecto en forma directa a la citada firma, la cual, según los requisitos que estaban previstos en el plan original, no hubiera estado en condiciones de pugnar como oferente. 2) Poco antes de las últimas elecciones, Lliteras, abogado de Beltrán, pasó de la oposición al integrar la lista de concejales oficialistas como parte de la cual fue reelecto.

Mientras tanto, saber con precisión cuánto costó esta obra tan emblemática sigue siendo una incógnita y hay quienes aseguran que escarbar con determinación en su respuesta podría hacer tambalear no sólo los cimientos de un edificio tan emblemático para la gestión del actual intendente…

ENCONOS POLÍTICOS BAHIENSES

Hay quien dice que para procurar entender el jeroglífico político local, así como se informa del estado del tiempo, habría que emitir boletines sobre la marcha de algunos enconos personales que, aún más allá de las ideologías y los partidos, traccionan y motivan las acciones de muchos dirigentes locales.

Por caso, no son pocos los que sostienen que en ocasión de las últimas internas celebradas en el radicalismo y el socialismo, Juan Pedro Tunessi reconoció ante sus íntimos su satisfacción por haberse “anotado dos victorias en un día” sobre Raúl Woscoff.

Es que de cara a su posible unción como futuro candidato de una especie de “panradicalismo” que aglutine tanto a los que se quedaron como a los que, en los últimos años, se fueron del centenario partido (léase: el sector linarista y el que desembocó en “Integración Ciudadana”, hubiera preferido sentarse a dialogar con cualquiera de los otros que se postulaban a presidir el comité y no con una de la manos derechas del actual diputado nacional, tal el caso de la ingeniera Aloma Sartor.

Y si de anotarse victorias se trata, haciendo un esfuerzo muy grande, similar al de esos que cuando pierde su equipo en el campeonato local se dicen hinchas del Manchester o del Barcelona, en cercanías de Tunessi dicen que la de Aldacour (quien llegó a director de la OMIC por designación de Tunessi) sobre el sector del socialismo en el que revista Raúl Ayude, también es “otra victoria de Juan Pedro sobre el Ruso”.

Claro que cuando se enteran de estas chanzas (tal vez no del todo inocentes) desde el bunker de Woscoff responden con matemática pura: “Con los votos que tenemos, si nosotros jugábamos en cualquiera de las dos internas, las ganábamos de punta a punta”.

El “informe de enconos” podría nutrirse de otros clásicos, a saber: Larraburu versus Feliú, los Linares “Brothers” contra varios, Rodolfo Lopes versus Budassi (y otros varios) y en el PRO, presentado antes de las elecciones como “la nueva política” una especie de todos contra todos a dos ruedas entre Luis Vidili y sus aliados empresariales, Verónica Couly (es diputada provincial desde diciembre ¿alguien se dio cuenta?), Julián Lemos, Constanza Rivas Godio, Cristina Molina y los dueños de los supermercados chinos quienes, por el sólo hecho de pertenecer a la raza amarilla, también están en condiciones de tomar parte de una conflagración de pronóstico tan incierto…

Claro que todos estos “derbies” quedarían deslucidos de confirmarse en algún momento una puja respecto a la cual algunos dicen percibir cada vez más indicios: la que mantendrían el actual intendente y su (¿anterior?) jefe político, Dámaso Larraburu.

¿Y LAS TARJETAS MAGNÉTICAS?

Primero iban a estar para diciembre… después para marzo… lo cierto es que estamos en junio y el funcionamiento de las tarjetas magnéticas como sistema de cobro de boletos en el transporte público sigue brillando por su ausencia.

Lo grave es que pese a que de vez en cuando los voceros habituales del oficialismo anuncien que “se está cerca de la implementación” no son pocos los que sostienen que ese día está cada vez más lejano…

 

Enviado a Solo Local por el usuario Santiago Roso

 

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