En Villa Nocito, acaban de ganarle una batalla al abandono urbano, aunque en lugar de balas se usaron semillas que en un tiempo, pintarán de verde un sector de Bahía Blanca. Se trata de un nuevo capítulo de Guerrilla Huerta, un programa impulsado por Articultores, un grupo con epicentro en el barrio porteño de San Telmo y que está extendiéndose hacia el Gran Buenos Aires. Su objetivo es crear un espacio abierto y colaborativo para la construcción de huertas, a la vez que compartir la experiencia y el conocimiento en la Web a través de la utilización de software libre. Como cuentan en su sitio web sus integrantes conforman grupos de trabajo en pro de facilitar la búsqueda de los recursos necesarios para el activismo: abono orgánico, plantines y espacios públicos y privados donde nacerán los nuevos huertos urbanos. Bajo esta consigna y con la ayuda de esta agrupación, el pasado 3 de marzo chicos y grandes del Centro Periférico Cultural Villa Nocito, pusieron manos a la obra para recuperar dos sitios abandonados del barrio. Según describen en su propio blog, los voluntarios «tomaron palas y bolsas y arremetieron en la esquina de Pasaje Junin y Santa Cruz«. Después de limpiar el espacio y desmalezarlo, se esparcieron semillas de distintas plantas, y la experiencia quedó plasmada en un video que fue subido hoy a Youtube y que puede verse aquí.
La actividad, reflejó el objetivo del Centro Periférico Cultural Villa Nocito, que como se resume en el perfil del Blog: «Las palabras y el pensamiento creador de las mujeres y los hombres que construimos la historia se afirma en la fuerza de nuestras acciones y por eso el punto esencial es la participación activa en este proceso, por que entendemos que cuando un sujeto puede involucrarse en la producción cultural de su pueblo, actua para su liberación como ser humano y la construción de una identidad social«
¿Qué es Articultores?
La actividad de Articultores se basa en tres pautas: Libre Cultura, Desarrollo Sostenible y Libre Tránsito, a partir de las cuales trabajan combinando el Arte con la Huerta, y respetando su concepto de «inmigrantes», considerando el aporte humano que éste trae consigo a la comunidad anfitriona, como fue en este caso Villa Nocito. De esta manera, se generan dos líneas de actuación: la primera busca el encuentro entre invitados, anfitriones, artistas y profesionales; y la segunda, intenta que la agricultura sea un modo de vincular a los participantes. «La idea es que la ciudad se reforeste y se foreste con algo que se pueda comer; uno planta, come el alimento y las semillas hacen posible que den fruto nuevamente las plantas». A la vez, así como se promueve la posibilidad de «elegir qué comer» también fomentan la utilización de software libre en sus computadoras, como una forma de generar la participación y la libertad responsable. «A veces el mercado te sube mucho el precio de un alimento o hacen especulaciones, que se parece bastante a las especulaciones del software«, afirman en este link de su sitio web.
