La prensa nacional sigue ubicando al intendente de Bahía Blanca en el grupo de jefes comunales que, sin sacar los pies del plato kirchnerista todavía, ya se anima a pensar y actuar de otra manera a la que baja desde Olivos. Días después de que, como publicara Solo Local en Cristian Breitenstein, el moderno intendente K, el jefe comunal bahiense habría prometido lealtad a Néstor Kirchner en uno de los tantos llamados telefónicos de testeo que realizó el ex presidente, ahora el diario Clarín lo describió furioso por la trascendencia que tuvo el asado que realizó días pasados en Pinamar el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires. Según la nota, que puede leerse aquí, lo que habría molestado a Breitenstein sería la velocidad impuesta por los organizadores de la tenida criolla al borde del mar al movimiento cuestionador del propio riñón kirchnerista.
En ese encuentro, del que participó otro bahiense el diputado provincial del FPV Iván Budassi, se escucharon fuertes cuestionamientos a la estrategia de poder del matrimonio presidencial. Uno de los medios que da cuenta de tal reunión es Página/12, que en la nota disponible haciendo clic aquí, relata como “la reunión de los disidentes se hizo el domingo pasado en un caserón de la avenida Libertador al 4000 de Pinamar, picada, asado y helado mediante. La idea es reflotar un polo de poder como el que manejó Osvaldo Mércuri durante los 90, que se conoció públicamente como la “diputadora”. Dice también el artículo, que los legisladores presentes en la reunión, entre los que Budassi fue incluido, “en su mayoría responden a intendentes, y dicen lo que sus jefes no pueden decir por falta de independencia económica” ¿Pero que se lo escuchó decir el domingo pasado a Iván Budassi?…según publica un blog llamado El Atrilero, que puede ser consultado en este enlace, el bahiense habría dicho que “Kirchner siempre va a fondo y eso tiene costos».
