Un profesor de Bahía Blanca publicó una serie de informes respecto del impacto negativo que causan las especies exóticas introducidas al país sobre la flora y fauna nativas. Según detalló Sergio Zalba, docente de la Universidad Nacional del Sur, “en la Argentina ya se importaron 378 especies que modificaron la tranquila vida de especies nativas y recién ahora se tiene conciencia sobre su impacto. Por eso, se acaba de crear la primera Base Nacional de Datos de especies exóticas para que se adopten mejores medidas de control”. Tal impacto se siente, por supuesto, en la región de influencia de Bahía Blanca. Según parte del informe, que puede consultarse aquí, “poco espacio les quedó a los pastizales de la Pampa original que se trataron de conservar en el parque del partido bonaerense de Tornquist, cerca de Sierra de la Ventana».
A principios del siglo XX varios estancieros forestaron sus campos con diversas especies de pinos. En 1987, después de un gran incendio, los pinos —como el de Alepo— empezaron a ganar terreno y aumentaron diez veces la superficie que ocupaban. «El problema es que los pastizales nativos no toleran que alguien les haga sombra. Son vegetales heliófilos, algo así como amantes del Sol, por lo cual se perjudicaron y redujeron su población” agrega la nota. La base de datos de flora y fauna exóticas puede ser consultada haciendo clic en este enlace.
