Julia Rana nació en la ciudad de Bahía Blanca el 8 de octubre de 1967 y por estas horas está buscando su origen biológico. «Mi nacimiento ocurrio un día muy lluvioso, en la calle Soler, en la casa de una partera de apellido Greco, ya fallecida«, relata desde la página ¿Quiénes Somos?. Despues de 4 meses de investigación, información y distintas formas de búsqueda, decidió hacer pública la causa por la que está luchando; su derecho a la identidad. Según sus propias palabras, escritas en un mail recibido por Solo Local, para esta bahiense es muy importante llegar al final del camino, que recién comienza y puede ser muy largo. Necesita hacerlo público ya que seguramente por parte de su familia biológica, se ha hecho un pacto de silencio. Muchos argentinos buscan la verdadera identidad de su origen. En un ínfimo porcentaje se encuentran los que han sido adoptados bajo un trámite legal y ubicando su expediente es posible conocer su verdadero origen. «El resto, la mayoría, fuimos apropiados, es decir, anotados como hijos de, donde además de la alteración del estado civil se cometió sustracción de identidad. No reconocer esto lo único que hace es permitir que siga ocurriendo, es necesario que la comunidad lo sepa antes de aceptar cualquier ofrecimiento ante los años de espera para la tramitación de una adopción. Educar y crear conciencia, llamar las cosas por su nombre y no tenerle miedo a las palabras. Al no seguir el marco legal de la adopción no tenemos expediente donde figure nuestra historia. ¿Podemos llegar a ella? Sí, pero es el Estado el que tiene el acceso a todos los archivos y bases de datos. En un tema tan delicado como es la Identidad no puede haber datos dispersos ni ocasionales», escribió Julia. Si quiere conocer más de esta historia, lea el artículo completo.
La Historia de Julia:
«Mi nombre es Julia Rana, y estoy buscando mi origen biológico. Nací en la ciudad de Bahía blanca, el día Domingo 8 de Octubre de 1967, un día muy pero muy lluvioso, en la calle Soler, en la casa de una partera de apellido Greco (fallecida)
El médico obstetra-ginecólogo de mi madre (muy renombrado en la ciudad, ya fallecido también), quedó en avisarles cuando se produjera un nacimiento. Así que ese mismo día a las 17 hs. la partera avisó mi nacimiento. Nos fuimos de ahí, mi mamá, mi papá y sus sobrinos rumbo a mi nuevo hogar. Hoy puedo contarles que tengo más datos sobre mi madre biológica, una chica de unos 20-22 años de edad, de una estatura chica 1,55 cm. aproximadamente, rubia y que vivía en la ciudad vecina de Punta Alta, de apellido Gómez. Junto a ella se encontraba un joven de más o menos esa edad o más chico, de estatura alta, rubio y con el aspecto de ser de la Marina, no se si era su marido o algún pariente. Siempre viví en Ingeniero White. A los 12 años comencé a sospechar que era adoptada y fui en busca de mi partida de nacimiento, pero no confirmé nada ya que era igual a la de una parienta de mi misma edad.
A los 25 años confirmé que era adoptada cuando acompañé a mi mamá a una ginecóloga, porque estaba enferma, y en la consulta ésta le preguntó: «-¿hijos?», «-Ninguno», dijo mi mami, y se hizo un silencio y entonces yo, muy segura y convencida contesté ¡Soy adoptada!
Luego hablamos y, entre llantos y abrazos, me lo confirmó. Mis padres eran mayores cuando yo llegué a sus vidas (44-42). Francisco y Beatriz, a quienes les agradezco eternamente el que me hayan dado una infancia feliz, una educación y, por sobretodo, mucho amor; vivían por y para mí, lamentablemente, ya no están conmigo.
Hoy después de 27 años de búsqueda tengo la certeza de que voy a encontrar a mi madre biológica. Hace rato que busco, que me desanimo y paro, y recién ahora estoy comenzando la búsqueda por Internet.
Necesito saber quién me permitió nacer y, a pesar de que ella no pudo hacerlo, buscó la manera para que una familia me criara. Simplemente, y no es poco, necesito conocerla, agradecerle por haber sobrellevado el embarazo, verme reflejada en alguien físico. Todos sabemos, más cuando somos padres que dar un hijo en adopción es difícil y doloroso tanto para el hijo como para la madre. Si la encuentro y tengo la posibilidad de hablar con ella le agradeceré y le dejaré la tranquilidad que me dió la posibilidad de ser quien soy hoy y que también le dió a mi mamá Beatriz la posibilidad de cumplir su sueño, tener un hijo, a pesar de que la naturaleza no estuvo de su lado.
En fin, no busco una familia, ya la tuve y ya formé la mía propia, ni tampoco quiero hacer reproches, ni reclamos, no sé los motivos que la llevaron a tomar una decisión tan difícil, no la culpo, unicamente necesito saber mi origen y tengo la esperanza y la certeza de que esta vez voy a llegar a la verdad, algún día, lucho por mi derecho de identidad.
Si alguien tiene información, que pueda aportar y me quiere ayudar, puede preguntarle a su madre si dio una niña en adopción por esa época porque seguramente ella también hizo su propio Pacto de Silencio y nunca lo haya contado. Sepan que, por ese entonces, una vecina del lugar denunció el regreso de mi madre biológica a su casa sin panza y sin bebé. Agradeceré si pueden ayudarme»
Julia Rana
¿Quiénes Somos?: http://www.ag-quienessomos.com.ar/historias.php#172
El mail de Julia: juliarana_67@hotmail.com


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