Pese a que lo daban abandonando Ingeniero White a fines de octubre, como puede leerse aquí, el buque Excelsior sigue ahí, imperturbable, formando parte de la geografía cercana al puerto local. Sin cumplir la función específica para la que se lo contrató, transformar el Gas Natural Licuado que llega en barcos e inyectarlo a la red nacional, el barco regasificador persiste en el fondeadero whitense esperando órdenes, tal cual lo informa el sitio web del Consorcio de Gestión portuario. Su faz operativa culminó a fines de setiembre, según anticipó Solo Local. Con el invierno cada vez más lejos y la demanda de gas disminuyendo de manera estacional ante la suba de la temperatura, nadie se explica por qué la nave continúa por estas aguas, generando costos al Estado y a los usuarios residenciales del servicio que desde este año deben abonar en sus facturas el cargo creado específicamente para ese fin. A esta duda de corto plazo se le suma ahora otra de mediano. Según informa hoy Clarín, Chile ya está en condiciones de venderle GNL a Argentina, transformándose automáticamente de comprador en vendedor del producto a nuestro país y en competidor del proceso de regasificación inaugurado en 2008 en el muelle local de Compañía Mega. Más información en el artículo completo.
La importación se haría desde la flamante planta de regasificación que el país vecino acaba de inaugurar en puerto Quintero, en la zona central trasandina. El gas, administrado por GNL Quintero S.A., llegaría de este lado de la Cordillera de los Andes a través del mismo ducto que, hasta ahora, tenía un tránsito inverso, es decir, enviaba gas desde nuestro país a Chile. En la Conferencia Mundial de Gas que sesionó el mes pasado en Buenos Aires, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ya había anticipado esta posibilidad, como puede leerse en este enlace. El trasfondo de estas decisiones es la preocupante caída en las reservas gasíferas del país ante la falta de incentivos a las compañías para realizar tareas de exploración y explotación. Según el especialista Daniel Montamat, el atraso es de una década, lo que anticipa un escenario donde las importaciones de gas, vía regasificación ó vía Chile, serán imprescindibles durante un buen rato. El gran paso hacia su independización del gas argentino que ha dado Chile genera inquietud no sólo en Argentina sino también en Bolivia, donde el gobierno de Evo Morales, a partir de su política de nacionalización del recurso, apunta a convertir en su país en el gran proveedor del fluido hacia gran parte de Sudamérica. Un interesante análisis económico y geopolítico sobre el tema puede leerse en este enlace del diario boliviano La Prensa.

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