¿Y a mi por qué me miran? La frase puede resumir el pensamiento del juez federal Alcindo Alvarez Canale, blanco reiterado de las organizaciones vinculadas a los derechos humanos por su supuesta lentitud en el tratamiento de los expedientes vinculados a delitos de lesa humanidad. Con la premisa de que no existe mejor defensa que un buen ataque, el magistrado responde en un informe a esas acusaciones comparando su actuación al frente de la causa 05/07, conocida como “Causa Ejército”, con la del juez federal ad hoc Eduardo Tentoni, quien instruye la causa 04/07, identificada como “Causa Armada”. Y también responsabiliza a su par por la fuga del ex teniente coronel Julián Corres de la delegación local de la Policía Federal. Mientras Alvarez Canale asegura que antes de fin de año 16 procesados estarán en condiciones de ir a juicio en el expediente que él instruye sobre crímenes, torturas y desapariciones en jurisdicción del Quinto Cuerpo de Ejército, tal como anticipó Solo Local, el juez sostiene que en la otra causa, donde se investigan violaciones a los derechos humanos en el ámbito de la base naval Puerto Belgrano “ninguno de los allí investigados estará en condiciones de ir a juicio, como mínimo, antes de finalizar mayo de 2010”. El titular del Juzgado Federal I recuerda además que la Causa Armada “tiene un juez ad hoc (Tentoni) con dedicación exclusiva desde el 18 de febrero de 2007”. Revela que en su juzgado se tramitaron 69 expedientes relacionados con el terrorismo de Estado, mientras en el de Tentoni…sólo uno. Como conclusión y en respuesta a quienes lo acusan de ralentizar los procesos, Alvarez Canale cierra diciendo que “llama la atención que ante tan prolongada demora ni los titulares del Ministerio Público, ni la parte querellante, formularan observación alguna». Más información y documentos en el artículo completo.
Una consideración aparte merece el análisis de su actuación al frente de la causa abierta por la fuga de Corres de la Federal. Alvarez Canale sostiene que al momento de la huida del ex militar de esa repartición, él estaba de licencia. Por lo que sostiene que Corres “se encontraba a EXCLUSIVA disposición del Señor Juez Federal Ad Hoc Eduardo Tentoni” según se puede observar en uno de los dos facsímiles al final de esta nota.
También cuestiona a su par por no haber insistido con el urgente traslado de Corres y demás procesados hacia otros lugares de detención “bajo apercibimiento de lo dispuesto en el artículo 239 del Código Penal”. Es que el Servicio Penitenciario Federal ya había rebotado dos veces ese traslado aduciendo “exceso de movimientos de internos”. Alvarez Canale no deja pasar tampoco que la recaptura del ex militar fugado se debió gracias a su “orden exclusiva”.
En el informe se incluye un estado de situación sobre el expediente abierto contra los cuatro efectivos de la Policía Federal a los que se responsabiliza por la fuga de Corres. Los únicos procesos que siguen abiertos son los del jefe y ex jefe de la repartición Gustavo Scelzi y Marcelo Voros, ninguno de los cuales estaba en la sede de la Federal aquella noche. Los otros dos efectivos, el inspector Juan Carlos Lastra y el cabo Pablo Carabajal, quienes sí estaban en el edificio, pagaron la multa y se extinguió la acción penal contra ambos, como puede observarse en otro facsímil.



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