Los doctores Alejandro Curino y María Marta Facchinetti expusieron en el VI Congreso Internacional “Hemo Oxigenasas en Biología y Mediicina”, cuyo sitio Web se puede consultar en este enlace. Presentaron 3 trabajos desarrollados en el Laboratorio de Biología Básica del Cáncer, dependiente del Instituto de Investigaciones Bioquímicas Bahía Blanca, tal como puede leer haciendo click aquí. Los científicos bahienses estudiaron una enzima conocida como Hemoxigenasa , encargada de la degradación de un componente de la sangre. Hasta hace poco tiempo, y teniendo en cuenta la función de la citada enzima, nadie hubiera esperado que estuviera relacionada con el cáncer; sin embargo, en los últimos años, varios laboratorios del mundo, entre ellos el bahiense, comenzaron a aportar evidencia en tal sentido, indicando que la Hemoxigenasa juega un rol importante en esta enfermedad. Efectivamente se la detectó en varios tumores animales y humanos y se comprobó que interviene en la modulación de procesos biológicos tales como la división celular y la muerte celular programada, entre otros. Estos procesos están estrechamente relacionados con la aparición de un tumor, su desarrollo y la formación de metástasis, es decir, la enfermedad que conocemos como cáncer. En este link, hay una breve descripción de las exposiciones, aunque está en inglés. Más información en el artículo completo.
Con relación a los trabajos presentados, uno de ellos realizado enteramente en el laboratorio de Bahía Blanca y los otros dos en colaboración con investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires y del Laboratory of Human Carcinogenesis, National Cancer Institute, National Institutes of Health, Bethesda, MD, USA.
En el primero de ellos se utilizó una novedosa técnica denominada microarreglos de tejidos, que permite investigar un elevado número de muestras de biopsias de tumores humanos simultáneamente. Se pudo demostrar en tumores del sistema nerviosos central, que hay una elevada expresión de la enzima estudiada con respecto al tejido normal. También se descubrió una correlación entre los niveles de expresión y la sobrevida de los pacientes. Es decir que cuanto más expresada esta enzina (Hemoxigenasa) en estos tumores, menor es la sobrevida de los pacientes que sufren de este tipo de cáncer.
El segundo trabajo analizó 330 muestras de biopsias de distintas clases de tumores pulmonares humanos, detectando expresión de la enzima en el 92 % de los mismos. La correlación con los datos clínicos mostró que los niveles de la enzima se correlacionan con estados avanzados de la enfermedad, con la cantidad de metástasis en los nódulos linfáticos, con el hábito de fumar y con el género de los pacientes.
La última presentación, mostró los resultados de 60 muestras de biopsias de tejidos tumorales detectando expresión en el 73% de las mismas y en cantidades mucho mayores a las del tejido normal circundante al tumor. Se obtuvo un resultado inesperado cuando los científicos analizaron la correlación con los datos clínicos de sobrevida de los pacientes, pues en este caso, y a diferencia del resto de los tumores estudiados hasta ahora, la enzima en cuestión parece jugar un rol protector; esto sería así porque una mayor expresión de la enzima se correlacionó fuertemente con una mayor sobrevida de los pacientes.
Otro resultado tiene que ver con la detección de la enzima en el núcleo de las células cancerosas (el lugar de la célula donde se encuentran los genes) puesto que el lugar habitual donde realiza su función ortodoxa, es alrededor y fuera del núcleo celular. Los científicos bahienses dijeron que aún no saben cuál es el rol que puede estar desempeñando en este lugar y tratar de descubrirlo será el objetivo de futuras investigaciones del laboratorio que funciona en Bahía Blanca, así como de otros en el resto del mundo. Una de las conclusiones es que hay evidencias de un avance importante en la investigación de los mecanismos celulares y moleculares a través de los cuales la enzima podría desempeñar un rol protector en el cáncer de mama.
En síntesis, estas investigaciones, junto con aquellas realizadas por otros grupos de investigación en diversos países, están introduciendo un nuevo elemento, hasta ahora insospechado, en el surgimiento y evolución del cáncer y, por supuesto, se tiene la esperanza que el desarrollo futuro de estas investigaciones aporte el conocimiento necesario para diseñar nuevas estrategias terapéuticas que tengan a esta enzima como su blanco.
Enlaces Relacionados:
http://jcb.rupress.org/cgi/content/full/169/6/835-b
http://jem.rupress.org/cgi/content/full/202/1/i1
http://www.nature.com/nrc/archive/categ_reshighlts_122006.html
