Trascendido

(Notas de Usuarios) – Surgido de fuentes a veces confiables, un rumor que circula  insistentemente en el ambiente adquiere por momentos visos de verosimilitud o algo peor. Si bien se ignoran los detalles del trascendido, hay coincidencia unánime entre los voceros consultados en cuanto a que se estaría en presencia de “algo bueno” (sic). Semejante cosa no podía dejar de producir un revuelo de magnitud, que amenaza ahora con adquirir ribetes de escándalo. La misma falta de precisión que hasta el momento aqueja al rumor en cuestión –téngase en cuenta que hasta hoy el texto más completo que se ha difundido dice sólo “habría ocurrido algo bueno”– dificulta enormemente la tarea de verificarlo. “Se trata de una versión irresponsable y antojadiza, que corre por cuenta de quien la haya emitido”, declaró ayer por la mañana un funcionario de mediano rango, que prefirió mantener anonimato, mujer, hijos y una modelo.

En medios políticos la especie fue desestimada, aunque hubo entre los consultados quienes alertaron acerca de una posible “maniobra del Gobierno tendiente a perturbar el libre juego de las instituciones. Nosotros somos incapaces de un lícito semejante”. De inmediato un vocero gubernamental, que no pudo ser identificado porque se escondía detrás de un biombo, salió a desmentir a unos y a otros. “Se trata de un complot contra el Gobierno, orquestado sin duda por aquellos que parecen creer que acusándonos de un lícito podrán obstruir el camino de grandeza que hemos iniciado. O que estamos por iniciar… creo…”

Pero en la víspera el tema cobró renovado interés a partir de las declaraciones de un conocido habitué de los cenáculos informativos. “No es imposible que haya ocurrido algo bueno”, dijo. “Peor aun: podría repetirse”. Decir esto y desaparecer de los lugares que solía frecuentar (cenáculos y almorzáculos) fue todo uno, y la desconcertante especie prosigue su darwiniana marcha sin alcanzar aún contornos definidos. “No tengo conocimiento de ninguna causa promovida en esos términos”, ocultó una fuente de medios tribunalicios.

 “De todos modos, nuestras leyes no sancionan todavía adecuadamente a quienes cometen lícitos; una de tantas rémoras de nuestro anacrónico sistema judicial”. Algo más explícito fue un conocido columnista de un semanario de gran circulación, cuyo nombre sí sabemos pero no recordamos ahora. “Siempre hay alguna mente retorcida” dijo, “capaz de echar a rodar una barbaridad como esa, pero en este caso lo ha hecho con una ambigüedad notable: fíjese, por ejemplo, que no se dice que haya ocurrido en este país. Observe además que ni siquiera se dice cuándo puede haber ocurrido, lo cual es típico de las mentalidades de ese tipo”.

“Qué va a pasar, hermano. Ojalá pasara algo de una buena vez en este país. Aunque fuera bueno”, se le oyó decir a uno de tantos parroquianos en uno de tantos bares del microcentro; “y si pasó, perdé cuidado que yaalguien se lo debe haber afanado y nunca nos vamos a enterar.”

Nosotros no somos tan optimistas, pero de todos modos nos permitimos, desde esta humilde tribuna, exigir modestamente que el lícito en cuestión sea denunciado ante la justicia para que ésta investigue el asunto hasta sus últimas consecuencias y nuestros tataranietos puedan quizá conocer por fin la verdad.

Escrito por Eduardo Murphy (Arolito)

Los comentarios están cerrados.

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑