La difusión de los actos de Gobierno tiene al menos dos desviaciones nocivas que atentan contra el principio republicano: la discrecionalidad arbitraria de la publicidad oficial y la divulgación de los actos de gobierno en épocas de campaña electoral induciendo el voto hacia los candidatos oficiales. En las democracias establecidas, donde no se pueden imponer formas groseras de censura, la distribución arbitraria de la publicidad oficial suele ser utilizada como instrumento para premiar a periodistas o acallar críticas. El abuso y la falta de reglamentación afecta el derecho fundamental de la libertad de expresión quedando pendiente la sanción de normas que procuren regular la asignación de la publicidad oficial. El texto aparece en un proyecto de ordenanza recientemente presentado en el HCD de Bahía Blanca por el concejal del Bloque Acción Radical Bahiense Andrés De Leo. Si quiere leer el proyecto completo haga click aquí.
