«Bajar los decibeles». Esa fue la frase utilizada por el juez de Faltas Ricardo Germani, consultado sobre uno de los últimos expedientes ingresados a su despacho: el famoso acta labrado por el municipio para constatar la cantidad de personas que concurrieron al recital de Joan Manuel Serrat en el estadio Bahía Blanca Estudiantes, el miércoles 4 de marzo. No obstante su intención de quitarle intensidad al tema, el magistrado confirmó que el documento municipal, punto de arranque de la investigación, llegó un día más tarde de lo normal a sus oficinas de Blandengues al 100. «Es una causa más» repitió Germani , para sacarse presión sobre el proceso que se viene y que se iniciará con el testimonio del empresario Juan Aliotti, responsable de la actuación del catalán en tierras bahienses. Todo lo mucho que se haya dicho hasta ahora poco vale ante la apertura del proceso sobre el cual Germani, una vez que declare el ex dirigente de Tiro Federal, prometió amplia libertad para ser consultado por la prensa. Es cierto que el concierto tuvo una breve aunque sonada alteración y luego transcurrió con normalidad, sería muy grave como precedente que haya ingresado la gente que se dice que ingresó, muy por encima del número autorizado para hacerlo. Y que hayan brillado por su ausencia los controles al que cualquier otro espectáculo, mucho menor a ese, no puede escapar. Fuera de estas aristas, hay otras que a la agrupación Integración Ciudadana le interesa saber y que se pueden consultar AQUI.
