Por primera vez, un funcionario reconoce que la pesca en la ría de Bahía Blanca es un actividad «con destino de extinción». En esos términos habló el secretario de Economía municipal. Hugo Borelli estaba explicando el mecanismo por el cual la municipalidad entregó $ 670.000 de su propio tesoro a la Cámara de Pescadores, para apagar el incendio de la protesta que ya llevaba paralizado al puerto durante casi diez días. Luego de asegurar que el gobierno de Damiel Scioli reintegrará a más tardar en un mes esos fondos a la comuna en forma de Aportes del Tesoro Provincial (ATP) y de precisar que se trata de una «primera ayuda económica» (¿habrá más?) para los trabajadores de la pesca, a Borelli le preguntaron si no temía que otros sectores afectados por la falta de trabajo, también fueran a golpear las puertas de Alsina 65 pidiendo plata. Y el contador, se defendió atacando. Dijo que el actual gobierno está pagando los platos rotos de anteriores administraciones que no le contaron la verdad a los pescadores. Y cuál es esa verdad? «Hubo una actitud de ignorar esta cuestión, de ver que se arreglaran como pudieran, que siguieran pescando si habia y si no había no había. Esto generó un estado de presión que una década después estalla de la manera que estalló. Por eso, hay que ponerlo en contexto. No es la crisis de ahora. Es una década en que una actividad que, tenía, DESTINO LAMENTABLEMENTE DE EXTINCION, por las características estratégicas que se le habían asignado a este puerto, no fue simultaneamente puesto en marcha un proceso de reconversión». Más clarito? Echale agua… Pero que no sea de la ría…
Pesca en Bahía Blanca: Con «Destino de Extinción»
